¿Sal o no sal?

Esta es la eterna controversia entre expertos científicos. Durante décadas han estado discutiendo si puede o no utilizarse sal en la mesa desde que los primeros estudios relacionaron al Sodio con una alta presión sanguínea. Desde hace algún tiempo, muchos de estos trabajos han sido descontinuados dejando a pacientes y al público en general, confundidos sobre la cantidad de sal que pueda considerarse exagerada.

Lo más reciente sobre el tema tiene que ver con otros minerales pero no con la sal per se. Sucede que la utilización de sal en el organismo tiene más relación con la presencia o ausencia de otros minerales como el Calcio, Magnesio y Potasio, por ello, no es que debemos olvidar la sal y comenzar a ingerir combinaciones de minerales. Puede que quien tenga una presión normal no tenga necesidad de reducir su ingestión de sal, pero quien tiene una presión limite de 140/90, deberá reducir la sal que ingiere.


REDUZCA SU PRESION CON SU DIETA

Una de las conclusiones más sólida que se ha determinado de lo más reciente en las investigaciones que tienen que ver con la presión sanguínea, es que sigue confirmándose que las dietas ricas en frutas, vegetales y productos lácteos descremados, proveen la mayor reducción de la presión y esta estrategia reducirá la presión con una efectividad l0 a 20 veces mayor que con una restricción de sal.

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