Prevención y Salud

Vitamina E; todas son buenas noticias.

Las buenas noticias sobre la vitamina E siguen haciéndose cada vez mejores. Varios estudios señalan que reduce el riesgo que una persona desarrolle enfermedad del corazón y varios tipos de cáncer, y hasta ayuda a minimizar el daño que le hacen a la piel los rayos solares reduciendo las manchas que gradualmente aparecen en el dorso de las manos y en diferentes partes del cuerpo.

Además la vitamina E puede disminuír la gradual pérdida de la memoria debido al envejecimiento, mientras que simultáneamente mejora de manner notable el desempeño atlético y sexual. Con la E aumenta también la capacidad pulmonar. Todo esto en un nutriente que casi no se utilizaba antes del año 1996. Y más importante es lo que se sigue detectando en las características de este importante antioxidante.

E y Cáncer de próstata

Los comentarios sobre este tipo de cáncer han aumentado desde que se le diagnosticó uno a Joe Torre, manager de los Yankees. Las más recientes investigaciones han encontrado que la vitamina E en cantidades tan pequeñas como 75 unidades diarias, reducen el riesgo de desarrollar cáncer de próstata en fumadores masculinos entre 50 y 69 años de edad en un 32 %. También redujo el riesgo de morir de este tipo de cáncer en un 41 %. Tenga en cuenta que los suplementos que se expenden de esta vitamina tienen mayores cantidades, la mayoría, 400 UI por cápsula



E y Alzheimer, cataratas y sistema inmune


Nuevos trabajos científicos encuentran que la vitamina E puede ayudar a retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer, del Parkinson y del SIDA. No está mal si consideramos que la vitamina E es una sustancia que no se tenía como esencial sino hasta 1996.


La más reciente edición del Jour of Ophtalmology reportó que entre 750 personas con catarata, quienes tomaban vitamina E, disminyuyeron la posibilidad de sufrir la condición en la mitad. Poor si fuer apoco, la vitamina E estimula el sistema inmune, que es el que nos defiende de las infecciones. Un estudio publicado en el J.A.M.A. al concluír 1990, encontró que los adultos sanos tomaban 300 UI diarios durante cuatro meses, tuvieron una elevación del 66 % en sus funciones inmunes.


En la famosa Clínica Mayo, los especialistas señalan que observan efectos beneficiosos de la vitamina E en un amplio espectro de enfermedades.



Lo más importante como antioxidante.


Pero es ésta quizás la característica más importante de la vitamina E; actúa como antioxidante protegiendo al organismo del ataque de radicales libres, forma inestable de oxígeno que puede dañar estructuras vitales de las células. Además la E interfiere con uno de los procesos que convierten al colesterol en placas que bloquean arterias.



Vitamina E contra la pérdida de visión.


Muchas personas no conocen ni el concepto de lo que son los radicales libres, ni la relación que existe entre estos radicales dañinos y la pérdida de la visión. Estos radicales se pueden desarrollar en el ojo a partir de la absorción de luz en los fotoreceptores de la retina. Los más dañinos en este respecto son los rayos ultravioleta y la luz azul visible, ambos producen radicales libres por su alta energía. En 1996 se pudo demostrar con evidencias cientificas que exíste una relación entre la luz de excesiva onda corta y un daño visual. En una persona joven y sana, las células dañadas son dirigidas y eliminadas por enzimas lisosómicas, sin embargo, en el ojo que va envejeciendo, las células deñadas ya no pueden ser disueltas.





Son necesarios altos niveles de antioxidantes


Un estudio reciente que se realizó sobre la nutrición de 660 personas y la generación de cataratas, midiendo durante 4 años sus niveles plasmáticos de sustancias antipxidantes como betacarotenos, y vitaminas C y E, se concluyó que las personas con más altos niveles de esos antioxidantes no desarrollan la típica nubosidad o cataratas que se observaron en el grupo control. En otras palabras, los anr¿tioxidantes les ayudaron a protegerse de lentes nubladas.


Cada vez más investigaciones confirman que los antioxidantes detienen el progreso del daño que hacen los radicales libres. Es conveniente señalar que una vitamina o mineral por su cuenta, no es tan efectivo como varios de ellos en conjunto. Los mejores antioxidantes en este respecto son los betacarotenos, las vitaminas C y E y el mineral traza Selenio. Un grupo de investigadores demostró que los efectos protectores de estos agentes no eran tan poderosos cuando fueron tomados individualmente.



Los efectos de la vitamina E


Se encontró en 1994 que esta vitamina bloquea con un 100% de efctividad la formación de células que destruyen la visión; también ayudó a detener la nubosidad de la lente óptica en 660 personas en un periodo de 2 años. La vitamina E funciona junto a la C, al Selenio y a los betacarotenos, atrapando y eliminando materiales de desecho del ojo, previniendo así, los daños graves que producen los radicales libres.



Vitamina E y enfermedades coronarias.


El primer estudio que se realizó sobre este tema, se llevó a cabo a comienzos de la década de los 80. Las personas que tomaban E, en promedio, tenían la 3ª parte menos riesgo de desarrollar placas arteriales que quienes no tomaban.


Pero aún más asombrosas son las cifras que cubren las muertes. Las personas que tomaban de 400 a 800 UI de vitamina E a diario, tenían un 75 % menos ataques cardíacos fatales que quienes no la tomaban. Cuando leemos estudios que llevan años realizándose y en gran escala, todos indican que el tomar vitamina E reduce el riesgo de desarrollar cáncer de colon, también de seno, de matriz y de otros tipos.


Con todas estas decisiones que siguen apareciendo a diario, no debe extrañar el aumento sostenido del consumo de esta vitamina. El crecimiento de su utilización avanza mundialmente en un 15 % anual. Hay muchos suplementos en el mercado, escoja el que le dé más confianza, pero que esté aprobado por el Ministerio de Sanidad venezolano ya que marcas que se introducen al país sin esta aprobación, no pueden ser merecedoras de su confianza.



Dietas yo-yo y la vesícula


Eso de quitarse unos kilos para luego ponérselos de nuevo, se conoce como "dieta yo-yo" . Muchísimas personas a través de un año se quitan cientos de kilos y en el proceso se los van agregando nuevamente. Se quitan 4 y suben 5, luego vuelven a quitarse 5 y suben 4, y así sucesivamente durante todo el año. Esto es grave. En un estudio muy amplio, entre 47 000 mujeres, sexo que más se somete al yo-yo, quienes realizaban este régimen, aumentaron su riesgo de sufrir cálculos en la vesícula. Aquellas que se ponían y quitaban de 5 a 9 kilos varias veces en el año, eran 16 % más vulnerables a sufrir de estas piedras en la vesícula y debían someterse a una cirugía.


Si la pérdida y subsecuente ganancia es de 10 kilos o más, el riesgo se eleva muchisimo, en un 60 % adicional.


De tal manera que en ningún caso debe uno someterse a este tipo de dietas, el colesterol es el componente más importante de esos cálculos y se piensa que se afecta con estas fluctuaciones terminando en la vesícula en mayores cantidades; ¿Yo-yo?, No-No.



Para comer menos veáse en el espejo.


Probé esta estrategia y creo que funciona extraordinariamente bien. Colóquese un espejo de mesa enfrente durante la comida y vease comiendo. Coloque otro colgado de la puerta de su nevera.


Los investigadores de la Universidad de Iowa State, le pidieron a voluntarios que comieran pan tostado con queso crema con grasa, con poca grasa o descremado. Los estudiantes que comieron su pan tostado frente a un espejo en la mesa, comieron mucho menos queso crema con grasa que quienes lo comieron sin un espejo enfrente.


Si desea rebajar de peso y le cuesta reducir la cantidad de alimentos que ingiere, pruebe con esta estratagema; el espejo funciona colocándole directamente frente a sus intenciones y acciones. Cada vez que se ve llevándose algo a la boca, se eleva la culpabilidad y se tiende a ver como un glotón. Pruebe comiendo maní, merey o papitas fritas. De no tener el espejo enfrente abusamos automáticamente sin darnos cuenta de la inmensa cantidad de calorias que vamos consumiendo. Pero con el espejo comemos algunos bocados pero casi inmediatamente dejamos de comer por la culpabilidad que sentimos.


Otra cosa que nos ayuda, es que al ver nuestra imagen en el acto de comer, recordamos las metas que nos hemos fijado y tenemos en mente nuestras indiscresiones dietéticas.


Pruébelo, sé que le encantará. Estos espejos pequeños con una base se pueden adquirir en cualquier tienda de artículos de baño.

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