La trascendencia en los medios de comunicación


El objetivo de este artículo es compartir una serie de reflexiones producto de algunas lecturas, observaciones e investigaciones, para que cada quién saque sus propias conclusiones. No se trata de una visión a favor o en contra de la tecnología. Se trata más bien de un análisis sintáctico de la cultura de la imagen de cara a nuestro “aquí y ahora”. Ustedes se preguntarán, ¿Qué tiene que ver esto con el diseño Web? Les invito, lean y sabrán.

Arriba: Muti Randolph

Cada día, estamos tratando de ampliar el horizonte de acción y percepción a través de los medios; de hacer real la simulación y de percibir la realidad como una simulación. La forma en que estamos viviendo está cambiando nuestras vidas y nuestro proceso de evolución natural se está viendo proyectado ya no a partir de nuestro contacto con el entorno “real”, sino a partir de lo que dictan los medios de comunicación, los ordenadores y los entornos fabricados.

Arriba: Versailles Philarmonic Quintet Ver también: Tribus Urbanas, subculturas
Desde que existimos, los hombres hemos utilizado la ciencia y la tecnología para crear ficciones de “mundos” en los que tenemos el “control total” y en los que “ganamos” poder. Pero a medida que avanza el camino en materializar nuestros mundos inventados, se desdibuja la delgada línea divisoria entre la realidad y la fantasía, entre las alteraciones de la percepción y la expresión de la realidad. (Ver esquizofrenia) Las nuevas generaciones comienzan a convertirse en los personajes creados. La gran referencia de lo que el mundo, los seres vivos y la vida son, está definidos por medios como la televisión e internet.

IBM produce el primer chip de trabajo inspirado en el cerebro humano Ver también: IBM Research
La demanda de que estos entornos fabricados sean cada vez más automatizado aumenta velozmente, creando un ambiente que está lleno no sólo de las simulaciones, sino también de las tecnologías inteligentes y formas de automatización que aprenden de nosotros, registrando nuestros patrones conductuales a partir de los hábitos de uso y consumo de los propios dispositivos, y de nuestras configuraciones fisiológicas y psicológicas. De nuestras respuestas emocionales (Ver Neuromarketing) y de los juegos del lenguaje. (Ver Wittgenstein).

Es por ello que aparentemente estos sistemas nos dan el control sobre nuestro entorno, haciendo de nuestro futuro próximo un mundo de tecnologías inteligentes e ilusión. Estas formas de ilusión, no sabemos realmente hasta dónde impactarán nuestra mente y a qué velocidad nos guiarán a una disociación cognitiva entre nuestra realidad natural y nuestra realidad creada. Lo cierto es, que con afán, científicos y artistas persiguen el reto de crear e introducir estas imágenes al mundo que llamamos real, pero que cada minuto estamos proyectando hacia una ilusión consciente.

Rafael Lozano-Hemmer, “1000 Platitudes”, 2003.

Desde las imágenes en la cuevas de Altamira hasta la realidad virtual, comparten el esfuerzo de crear mundos inventados que pueden confundir la fantasía con la realidad y llegar a jugar un papel en la ficción de otras personas. Así se han creado innumerables reservas naturales, paisajes artificiales y ciudades con el fin de manipular a los visitantes en un reino ficticio de felicidad infinita, en el que el tiempo y el espacio ya no nos limitan. Y así se nos permite hacer ahora, en forma simulada, lo que esperamos ser capaces de hacer con la existencia (En realidad, con la tecnología). De este modo, se ofrece una especie de promesa de libertad y felicidad y finalmente la tan perseguida ilusión de trascendencia. Dando paso a las formas de alienación inherentes a una sociedad basada en imágenes y sobre-estimulación.

Ver: Fábrica de nubes Ver también: Fábrica de árboles
¿Por qué estamos entonces creando esta ilusión que nos mantiene dormidos y cada vez más alejados de nuestra naturaleza? ¿Será a causa del hecho mismo de crear a nuestra imagen y semejanza un modelo de mundos de ficción motivados por el espejismo del poder y del control? ¿Podemos realmente medir el impacto sobre un organismo tan complejo y diverso como es el entorno natural vivo e interconectado, si apenas podremos vislumbrar con claridad dónde se ubica la frontera entre el mundo de la realidad y el mundo de la ficción?.

Cartesian Theater

En un mundo gobernado por los ordenadores y sistemas inteligentes, capaces de analizar y comprender más ampliamente la naturaleza humana -de lo que los seres humanos podemos comprender sumidos en esta esquizofrenia- estamos más dormidos e indefensos que nunca, nos encontramos más hundidos en el velo que separa nuestro ser real de nuestro ser ilusorio, entremezclados con otras fantasías, deseos y miedos esenciales en nuestra personalidad pero estimulados por un ambiente manipulado con una trama fabricada, pero más emocionante que “mejora la experiencia” del usuario.

The Child Genius And The Mobile

En la cultura del engaño, estamos constantemente yendo y viniendo de una simulación a otra, en dónde hay que imitar en función de obtener algún beneficio. Esto mueve un mundo en el que las personas se engañan unas a otras y dependen de las apariencias engañozas para mantener su riqueza y su poder. Nuestra sociedad utiliza la tecnología cada vez más para superar los límites del mundo en el que vivimos, para experimentar y vivir en el mundo de la mente, lo que los budistas llaman Samsara. Es el mismo reflejo de la Caberna de Platón. ¿Es acaso posible que algo como esto nos libere aún más o es más bien el sendero de la participación hacia nuestra propia opresión? ¿Qué pasará cuando colapsen el arte electrónico, los dispositivos inteligentes, la inteligencia artificial y los millones de personas conectados a internet en una sola experiencia? Leer sobre: Conciencia Artificial (En Inglés)

Aquí va la respuesta a la relación de todos estos temas con el diseño de UIs:

¿Qué son las UIs, sino la manifestación antropomórfica del entorno simulado en su estado inicial?

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